Atención telefónica 01 (299) 100 29 80, 01 (229) 100 30 52 y 01 (229) 932 77 67                                                                                                                                                    info@kidiatras.com

Dermatología Pediátrica

La piel de bebés y niños es diferente a la piel adulta. Por ello, requiere de una atención y un cuidado específicos.

La principal característica de la piel infantil es que el estrato córneo, la capa más externa de la epidermis, no está plenamente desarrollado.

Se trata de una piel más delgada, lo que implica que la pérdida de calor y agua sea mayor que en una piel adulta, y es químicamente menos ácida.

Esto hace que su resistencia a agentes infecciosos y parasitarios se vea considerablemente mermada. En cuanto a su función, destaca el insuficiente desarrollo de mecanismos defensivos: las glándulas sebáceas son escasas y el sistema inmune es inmaduro todavía, lo que incrementa el riesgo de contraer enfermedades cutáneas de tipo infeccioso e inflamatorio.

Como consecuencia, los bebés y niños pueden verse afectados con frecuencia por determinadas enfermedades cutáneas.

Los dermatólogos especializados en dermatología pediátrica también se ocupan de todas aquellas afecciones en la piel que puedan causar otras enfermedades en los niños. Asimismo, son quienes mejor pueden aconsejar cómo cuidar la piel de los más pequeños para mantenerla saludable y protegerla adecuadamente del sol.

Cabe recordar que la mayor exposición solar que recibimos a lo largo de la vida tiene lugar durante los primeros 18 años y que las quemaduras solares en la infancia se relacionan directamente con un mayor riesgo de sufrir melanoma en la edad adulta.


To Top ↑